¿Sabías que cada vez que te bronceas tus huesos se van fortaleciendo? A pesar de que el sol nunca llegará hasta tus huesos, los rayos UV ayudan a producir vitamina D en la piel. Recuerda que esta vitamina es muy importante para la mineralización de los huesos, al favorecer la absorción en el intestino del calcio y el fósforo y evitar su pérdida en el riñón.
Aunque la mayoría de las vitaminas y minerales hay que tomarlas en los alimentos, en el caso de la vitamina D el metabolismo cuenta con un "as en la manga", pues es capaz de fabricarla en la piel cuando dispone de un precursor conocido como 7-dehidrocolesterol (que proviene del "temido" colesterol) gracias a la radiación UV del sol.
Bastan 5 ó 10 minutos de sol, dos o tres veces por semana para recargar los depósitos de vitamina D. En nuestra área geográfica es muy fácil de conseguir, pues contamos con sol todo el año, pero en los países con menos horasde sol, hay más incidencia de raquitismo en los niños y osteoporosis y osteomalacia en los adultos.